Tengo infusiones de té en las venas
recetas en el fondo de la maleta
cartas mojadas de pena
y lagrimas listas para perderlas.
Tengo escasa batería de vida
las ganas perdidas
y un par de sonrisas fingidas.
Tengo un sobre con mi nombre
y mil balas en la mente.
Zarate
Voy a trabajar un tiempo en solitario
olvidarme de los amores de verano
no volver a esperar ningún barco en el puerto
y de momento pausare los paseos al aeropuerto.
El aeropuerto... ese lugar que esta lleno de encuentros
despedidas que solo pasan en sueños
personas que buscan su lugar en billetes impresos.
El aeropuerto donde los humanos van de la tierra al cielo.
Zarate
Voy a intentar enlazar bien las palabras
y no subirme por las ramas.
He sufrido ataques de ansiedad
y ninguna vez me robaron nada
he cometido errores
y pocas veces pedí perdón
soy rebelde
elegí esta vocación.
También soy un trozo de pan
la verdad que no, para que nos vamos a engañar.
Soy de buenas pura paz
y de malas una maldición
no tengo algo intermedio.
Soy rara por palabra de otros.
Soy feliz en los días de mi calendario.
Soy extraña entre conocidos.
Soy yo siempre que me necesito
y te aseguro que me necesito
tanto como la coca cola al vino
en una terraza de verano
con un kalimotxo y cigarrillo.
Zarate
Insensato, insólito y amargo
son cada trago del pasado.
Siempre echando en cara mis actos
cuando tus palabras eran latigazos
a veces lo que uno dice puede ser balas mortales
en puntos del cuerpo donde la sangre no corre.
Amaneces, creces y retrocedes
vuelves a ser el mismo estúpido de siempre
como dices que me quieres
si nunca supiste mirar a los ojos de tu madre?
Atardece, enloqueces y me destruyes
tu quemaste del cielo todas esas nubes.
Anochece, insomnio y llueve.
Zarate.
Hoy he soñado conmigo misma, hemos discutido porque no encontraba la magia, ni sentido y ni quizás la gracia del sueño. Pero sonreía, que esta sonrisa no me la quito ni yo misma.