En 1670 km he leído el libro que compre contigo el otro día, que por suerte o por desgracia lo cogí al azar por enamorarme de un poema que lo hubiera escrito mil veces para ti.
A 1670 km me he dado cuenta de lo cursi que puedo llegar a ser sin ti, de empapelar mi cuarto con las servilletas del bar donde te conocí.
Dentro de 1670 km no caben las ganas que tengo de estrujarte el alma, convertir noches en mañanas.
Eres la mejor ola que reme en la tierra de esas que nunca acaban de las que nunca te cansas y aunque te aflojen las piernas no quieres saltar de ella. Eres la onda y la recta la linea discontinua y los puntos idiotas. Eres el tubo perfecto terminado con un aéreo. Eres, tan solo eres la mejor ola que encontré en la tierra de las que gritas libertad y sientes la vida.
He de contarte todas las cosas que pasan cuando duermes. He de contarte todas las cosas que no sabes. Que no sabes de mi, de Irene y Alazne. No sabes que nos peleamos por dormir contigo y entre las 3 hacemos turnos de minutos. No sabes que Irene se hace la dormida para no dejar a Alazne y no sabes que Alazne te abraza fuerte para no dejarme a mi. No sabes. El problema es que no sabes el problema que tengo con mis personalidades. El problema es que he encontrado una solución y a la vez el problema. El problema es que si te lo cuento no me comprendes, y que si me comprendes me tomas por loca.Y de locos va la cosa. Irene, Alazne y yo somos la misma persona.
He vuelto a escribir tu nombre en el vapor de un espejo, pero no has venido a borrarlo. He vuelto a decir tu nombre delante de ese mismo espejo y no has vuelto a nacer. He tirado el espejo contra el suelo, he llorado sangre en la piel. Dicen que las muertes se lloran, entonces sigues respirando en Bilbao. Que yo no he velado tu entierro, que no he comprado flores para suicidar. Dicen que te me apareciste en febrero, que me volviste a salvar. Dicen que mi ultima locura es Alazne y tan solo acaba de empezar.