Adoro esas tardes... esas tardes en las que con una cerveza y una coca cola, somo capaces de ponernos al día sobre nuestras vidas y siempre hay mucho que contar y algo de lo que reírse, algo sobre lo que pensar y algo que aprender. Entonces las casualidades no pueden encajar más, esta claro que en las tardes como estas, las casualidades existen. Vuelves a casa escuchando una canción que te haga recordarte y te das cuenta de una cosa, que no ha sido una tarde cualquiera...
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