A veces es bueno cerrar los ojos y soñar, soñar que eres quien no eres, soñar que estas con quien no estas, soñar que esa mujer del espejo no eres tu. Pero al volver a abrir los ojos, la realidad se planta ante ti, agrediendote con todas sus fuerzas, con toda su crueldad, porque no podemos escapar de ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario